El cambio climático y la movilidad humana, dos retos globales interconectados.
A mayor impacto del cambio climático, mayor pobreza y desigualdad. Podemos aplicar esta ecuación a cualquier lugar del mundo y el resultado será siempre el mismo: la migración y los desplazamientos forzosos como única solución posible para tener una vida digna.
Las personas cuando pensamos en cambio climático lo primero que se nos viene a la mente son chimeneas humeantes, ciudades colapsadas de coches, etc.Y cuando pensamos en movilidad humana, se nos viene a la mente esas balsas o pateras repletas de gente que quiere huir de su tierra por diversos factores.
Por lo general, sólo somos conscientes de estos dos grandes desafíos desde la perspectiva de la emergencia. Es la urgencia la que nos hace reaccionar cuando ya es demasiado tarde. Y es tarde porque el cambio climático está detrás del deterioro del planeta y la degradación medioambiental, también de las sequías prolongadas, la desertificación, la contaminación de aire y de acuíferos o la subida del nivel del mar.
Pongamos un ejemplo real con el caso de honduras:
Este ejemplo sale en todos los medio como: la caravana de hondureños.
Nadie puede cuestionar que la violencia es uno de los factores. Honduras es el cuarto país con la tasa de violencia y homicidios mas alta.
Nuestros 20 años de trabajo en Honduras nos llevan a afirmar que aunque, reconocemos la violencia como factor clave en esta emergencia, no es posible dejar de lado que hablamos también del país más pobre y desigual de América Latina.
La inseguridad alimentaria afecta a un 72 por ciento de la población --principalmente en la zona rural-; existe una desnutrición crónica del 22,6 por ciento --porcentaje que se eleva a un escandaloso 48 por ciento en el caso de la infancia indígena en zona rural-- y el 12,5 por ciento de las personas no tiene acceso a agua segura.
Desde 1997 a 2016, Honduras ocupó el primer puesto en el Índice de Riesgo Climático, es decir, fue el país más vulnerable del mundo ante los eventos climáticos extremos.

En 2015, enfrentó la sequía más intensa de su historia debido a 'El Niño'; como consecuencia, la inseguridad alimentaria amenazó a 1,3 millones de personas y más de 250.000 demandaron asistencia humanitaria inmediata. Y un dato más, en las últimas cuatro décadas Honduras ha sido el país de Centroamérica con mayores pérdidas económicas debido a los desastres.
Ya hay estudios que confirman que la inseguridad alimentaria en Honduras tiene vínculos directos e indirectos con la degradación de los recursos naturales, en un país pobre pero de gran riqueza ecológica; no en vano, contiene alrededor del 10 por ciento de la biodiversidad mundial. Una riqueza que está gravemente amenazada por la deforestación de los bosques, la expansión de las actividades agrícolas, el deterioro de los arrecifes coralinos debido a la sobrepesca,etc.
https://www.europapress.es/internacional/noticia-cambio-climatico-movilidad-humana-dos-retos-globales-interconectados-20181024105549.html